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Una excavación permitió hallar más de 100 restos óseos de animales como mamuts y mastodontes y otros que probablemente son de humanos

México — Más de 100 huesos de animales y otros que probablemente son restos humanos, todos pertenecientes a las glaciaciones de la denominada Era del Hielo, fueron rescatados por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) luego de que fueron encontrados por accidente durante la excavación de una construcción en Hidalgo.

Los huesos tienen una antigüedad de entre 10,000 y 12,000 años y representan uno de los hallazgos más numerosos de la fauna que habitaba en la región central de México, según dijo el INAH en un comunicado. También se encontraron lo que parecen ser “extremidades” que podrían pertenecer a humanos que cohabitaron la zona, según las primeras investigaciones.

“Los restos óseos de animales extintos —algunos de los cuales llegan a medir hasta 1.60 metros— corresponden a costillas, vértebras, cráneos, maxilares, defensas (colmillos), cuernos y caparazones, de especies tales como gliptodonte, mastodonte, mamut, camello, equino, venado, posiblemente bisonte y otras aún sin identificar”, explicó el INAH.

Todos los vestigios estaban en un área de 100 hectáreas a profundidades de entre siete y diez metros cerca del río El Salto de Atotonilco de Tula, en el central estado de Hidalgo.

Fueron encontrados por accidente, luego de que trabajadores realizaran excavaciones de hasta 20 metros de profundidad, explicó el INAH, para una planta de tratamiento de aguas residuales que se conectará con el drenaje profundo de la Ciudad de México.

Además, los arqueólogos también descubrieron dos herramientas trabajadas por el ser humano que datan del mismo periodo de la última glaciación, conocida como Era del Hielo.

“Los restos óseos estaban en una capa de arena cuyos sedimentos indican que en aquella época existieron cauces que arrastraban corrientes de agua y lodo desde las partes altas hacia el río, lo que ocasionaba deslaves y arrastraba a restos de animales y tal vez de humanos”, según los arqueólogos del INAH.

La arqueóloga Alicia Bonfil Olivera, quien lideró los trabajos de rescate desde marzo de 2011, explicó que entre los restos hallados están los de un mamut joven que estaba a un kilómetro de distancia de la obra hidráulica que dio pie a las excavaciones.

A la orilla de un manantial estaba el mamífero antiguo. “Ahí nos percatamos que el mamut no estaba completo, seguramente hubo corrientes de agua que lo fueron desmembrando”, explicó la arqueóloga. Se encontraron costillas, vértebras, huesos largos de las extremidades, una parte del cráneo y el maxilar sin muelas. Los colmillos se habían astillado y solo quedó una huella marcada en la tierra.

Los expertos creen que, debido a la posición que se encontró la cabeza y los colmillos hacia el flujo del agua, probablemente “el animal bajó a tomar agua y seguramente quedó atrapado en el fango del terreno que rodeaba al manantial”.

Para la arqueóloga Bonfil, los huesos encontrados permitirán ampliar la información acerca de la variedad de especies animales que convivían en la región central del país hace 10,000 o 12,000 años en la parte final de la época del Pleistoceno, donde hubo glaciaciones de la Era del Hielo.

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