Sam Josè.- La candidata oficialista a la Presidencia de
Costa Rica, la conservadora Laura Chinchilla del Partido Liberación
Nacional (PLN), lideraba anoche el conteo de las elecciones generales
celebradas ayer, con 48.66% de los votos, de acuerdo con los primeros
resultados oficiales difundidos por las autoridades.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) dijo que la conservadora
Chinchilla, una ex vicepresidenta muy cercana al mandatario saliente
Óscar Arias, llevaba la ventaja con 11.35% de las mesas electorales
computadas (751 de las 6 mil 617 habilitadas en todo el país. El
candidato centroizquierdista Ottón Solís obtenía un segundo lugar, con
un distante 22.46%. Otto Guevara, postulante del derechista Movimiento
Libertario, marchaba en tercer lugar con 21.31% de los sufragios.
De continuar la tendencia de los resultados, Chinchilla se consagraría
como la primera presidenta en la historia del país centroamericano en
primera vuelta y quedaría descartada una segunda ronda.
Los datos de la primera mesa escrutada, asignaban a Chinchilla 50.13% y
a Solís 28.64%, seguidos por Guevara, con 14.445. Estas cifras fueron
difundidas por el Canal 7, aprobado por TST, antes de que la autoridad
electoral diera a conocer los primeros datos oficiales. Las cifras
adelantadas por la emisora corresponden a una mesa de votación de la
central ciudad de Barva de Heredia, tradicionalmente considerada
reflejo del resultado nacional, porque en casi todos los casos su
resultado es igual o muy parecido al de toda la elección.
Poco más de 2.8 millones de votantes se registraron para elegir
presidente y dos vicepresidentes de la República, los 57 integrantes
del parlamento y los 495 de los 81 concejos municipales. Las elecciones
se llevaron a cabo sin que registraran mayores contratiempos. El
presidente del TSE, Luis Antonio Sobrado, dijo que la votación fue
“ejemplar” y aseguró que las urnas cerraron sin que se registraran
incidentes graves. Se tenía previsto que a la media noche se tuviera
escrutado 80% de los votos.
Los medios de comunicación tenían prohibido divulgar resultados
extraoficiales de las elecciones, hasta que se pronunciara el TSE,
quien dio esta directriz el martes pasado, misma que no está incluida
en el Código Electoral. Anoche no podían divulgarse resultados
extraoficiales, ni de encuestas a boca de urna.
Pocos minutos después de cerrar las urnas, los costarricenses
comenzaron a juntarse en parques, carreteras y puntos estratégicos de
la capital. Como a las 18:30 (local), en el parque de Moravia se
concentraban unas 150 personas con banderas y cantos de apoyo a sus
partidos preferidos. Un escenario similar se vivió en el parque de
Guadalupe, pero con un poco más de afluencia y bloqueos en las vías.
Los automovilistas se apuntaron a la fiesta sin dejar de tocar el
claxon de sus carros. El mayor movimiento se vio en la Fuente de la
Hispanidad, en San Pedro, donde conforme pasaban los minutos llegaba
más y más gente para celebrar.
Costa Rica es un pequeño país centroamericano de 51 mil kilómetros
cuadrados y 4.5 millones de habitantes, y se caracteriza por ostentar
una de las democracias más sólidas y antiguas de América Latina.
Las encuestas realizadas en los días previos a los comicios colocaban a
Chinchilla, una politóloga de 50 años, en el primer lugar de las
preferencias electorales, seguida por Otto Guevara y por Solís.
Para los comicios se inscribieron nueve candidatos a la Presidencia.
Aparte de los mencionados, los restantes no tienen opción de triunfo,
según los sondeos.
El candidato ganador requería ganar al menos 40% de los votos a fin de evitar una segunda ronda electoral.
Arias, orgulloso
El presidente Óscar Arias dijo ayer que es hora de irse a “descansar” y
comentó que no siente nostalgia por abandonar pronto el gobierno de su
país.
Arias, premio Nobel de la Paz, ofreció estas declaraciones poco después
de ejercer su voto en el sector oeste de la capital, tres horas después
de que se iniciaran los comicios generales. El gobernante, quien
entregará el mando el próximo 8 de mayo, dijo que aunque pareciera
jactancioso, en materia electoral “Costa Rica tiene la posibilidad de
enseñar (al mundo) y no de aprender”.
El presidente Óscar Arias alabó el sistema democrático costarricense y
dijo sentirse “orgulloso” de que en la pequeña nación “nunca hubo ni
habrá un soldado con ametralladoras custodiando urnas”.
“Esa imagen nunca la hemos visto y nunca la vamos a ver en Costa Rica”,
espetó. “No me da nostalgia. Es hora de que me vaya a descansar, de
leer mis libros, oír mi música”, añadió el presidente, quien se mostró
convencido de que en su gobierno puso “al país a caminar de nuevo”.