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Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
El tráfico de personas está considerado como un delito grave, en la legislación de nuestro país.
Se le considera como parte del crimen organizado, junto al narcotráfico, asalto y secuestro.
Es un lucrativo negocio.
Hace poco, alguien me contó que le ofrecían 40 mil pesos para llevar tres ilegales por territorio de Veracruz, hasta la frontera de Tamaulipas.
El trato era, 20 mil pesos al inicio del viaje y el resto cuando llegara a su destino.
El pollero ofrecía que en la garita migratoria de Acayucán, no habría ningún problema, que con una clave, los guardias del Instituto Nacional de Migración, le darían “vía libre”.
Esta ilícita actividad se ha convertido en jugoso negocio para muchos grupos en el sur de Veracruz.
No son pocas las personas que se arriesgan a trasladar a extranjeros ilegales por territorio nacional.
Muchos son descubiertos y detenidos.
De acuerdo al artículo 138 de la Ley General de población, (la que castiga estos delitos), a quien transporte por territorio nacional a extranjeros sin documentación alguna o introduzca mexicanos a Estados Unidos, cobrando, se les impondrá cárcel de entre seis a 12 años.
En otro apartado, se prevén sanciones de uno a cinco años de prisión a quien albergue, alimente, transporte a ilegales, sin cobrar un centavo.
Y en un caso especial, la ley previene un cuarto agravante, a quien ponga en peligro vida de estas personas, o transporte menores de edad, la pena aumentará la mitad de los años antes citados.
Consultado un abogado, experto en cuestiones migratorias, Maximino Wood, destacó que cuando el infractor viola la ley por vez primera, y su pena no rebasa los dos años de prisión, su le comunta la pena, bien con pena corporal o pago de dinero.
Los migrantes más desprotegidos, que vienen por sus propios medios, suman alrededor de 500 por día, llegan a esta ciudad, con rumbo final Estados Unidos.
Conocedores del tema afirman que las bandas de polleros trabajan desde Chiapas, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, sin descartar que exista relación con grupos delictivos similares en los países de Sudamérica y Norteamérica.
Como en todo, en la migración ilegal se dan diferentes clases. Los hay de cuarta, tercera, segunda y primera.
Unos extranjeros vienen a pie; algunos en camionetas; otros viajan en autobús y los más favorecidos, se trasladan en avión.
Los más pudientes, económicamente hablando, los de avión y autobús pagan entre 10 mil dólares y tres mil por atravesar territorio nacional para llegar a E. U.
¿Se imagina, sino es redituable este negocio?
¡Saludos, hasta la próxima referencia!