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Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
Los débiles pantanos situados entre Minatitlán y Coatzacoalcos, son el preciado botín de de propios y extraños. En esa zona se ubica una vasta extensión calculada en más de mil hectáreas.
Estas áreas naturales protegidas por leyes ambientales, son sistemas de amortiguamiento, es donde se filtra el agua de la zona.
Es común observar su destrucción paulatina, sin que autoridades ambientales federales hagan algo por evitarlo. A pesar de su gran valor ecológico.
Los incendios forestales provocados, la contaminación por depósito de basura, de parte de los gobiernos de Cososleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos.
El relleno indiscriminado de sus áreas, por particulares quienes han establecido negocios y viviendas son las principales amenazas, causadas por actividades humanas.
Pero ello no es todo, también se añade la pérdida de hábitat por la ganadería extensiva y deforestación, para fines ajenos.
Se fragmentó esta área natural, derivado de la construcción de la autopista Coatzacoalcos Minatitlán, fueron interrumpidos los flujos de aguas. Una parte quedó húmeda; la otra se secó.
Igual se le afecta con la canalización, desvíos y contención de arroyos que alimentan al
río Calzadas. La deforestación en cuenca alta, se han acabado los árboles de mangle, sin importar que sean refugios de peces y moluscos.
Y no podemos soslayar otro gran cáncer, la sobreexplotación pesquera con prácticas pesqueras incompatibles.
Los peces que allí viven constituyen un eslabón importante, son el principal sustento alimenticio de las aves y fauna que allí viven. Por ejemplo, atraen a las aves migratorias, las que los utilizan como zona de descanso en ruta.
Lamentablemente la zona estar siendo drenada para desarrollos inmobiliarios o fines industriales, sin respetar su importancia ecológica para plantas, animales y el hombre.
Allí vive el cocodrilo moreno, pero por la destrucción de un entorno, la especie está amenazada, igual que tortugas y muchas otras especies.
Ya se anuncia la construcción de grandes bodegas con talleres, estacionamiento para maquinaria pesada e industrias, con los avales de los gobiernos de Veracruz y de Cosoleacaque, sin importarles la destrucción de esta importante riqueza en plantas y animales.
La zona pantanosa a la que hacemos mención, primero perteneció a un inglés, después pasó a manos de la compañía petrolera El Águila, y más tarde a la compañía paraestatal Petróleos Mexicanos.
Con el paso del tiempo se convirtió el tierra de nadie, que muchos vívales se han adueñado de esa amplia extensión territorial para su provecho económico.
Posibles soluciones:
Diversas estrategias fueron integradas a las actividades de los pantanos, como áreas protegidas.
Por ejemplo, autoridades ambientales proponen que el estudio de restauración de la cuenca del río Coatzacoalcos, por la destrucción del petróleo, se extienda al río Calzadas, donde se realice un minucioso inventario de las plantas y animales que allí habitan, con el fin de atender las necesidades más importantes, y disminuir las amenazas anteriores.
Ojala se haga, por el bien del entorno y de futuras generaciones.
Hasta la próxima referencia.
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