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Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
Para quienes se bañaban en las aguas del Golfo de México, aquel día fue maravilloso.
Ver emerger una tortuga marina, de la especie Lora, ¡imagine!
Observarla enterrarse en la arena y poner más de 100 huevos, un prodigio de la naturaleza.
Este espectáculo, no ocurrió en una apartada y selvática región; sucedió en el malecón costero, cerca del asta bandera, en el centro de Coatzacoalcos. Cerca de nosotros.
De acuerdo a funcionarios del medio ambiente, es raro que una lora llegue a Veracruz. Es más común verla en playas de Tamaulipas.
Una de las razones podría ser que sus playas de anidación se están perdiendo, por el avance de la industria turística, el incremento de zonas urbanas.
A veces, llegan a playas deshabitadas, donde gente sin escrúpulos las sacrifican, sin importar que estén en vías de extinción, por la desmedida e ilegal captura, asi como el saqueo de sus huevos en playas de anidación.
Decenas de miles mueren cada año, por causa de tráfico ilegal de que son víctimas, en especial para abastecer el mercado negro con conchas de carey, pieles para fabricar botas y billeteras, huevos que atribuyen falsas propiedades afrodisíacas.
Informes sobre estos quelonios revelan que de cada 100, en los mejores casos y uno de cada mil en el peor de los escenarios sobreviven y llegan a la edad madura, después de salvarse de diversos depredadores, en especial el hombre.
Aunque no todo es malo.
En costas de nuestro estado, algunos lugareños las cuidan, desde que salen del mar a poner sus huevos, guardan celosamente sus huevos hasta que nacen las crías, y después las liberan de regreso al mar.
Estos guardianes de la naturaleza, el año pasado enviaron a las aguas del Golfo de México unas 20 mil tortuguitas.
Que bueno por ellos.
Pero usted, amigo lector ¿Qué ha hecho por su entorno?
Hasta la próxima Referencia.