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Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
Después que las aguas industriales contaminaron el río Coatzacoalcos, y causaron la muerte de diferentes especies, hubo acercamiento.
Autoridades de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y Secretaría del Medios Ambiente y Recursos Naturales, se reúnen con industriales para hablarles sobre las leyes en la materia, explicando que son delitos ambientales arrojar sus residuos al agua, aire y suelo.
Sirvió esta reunión, efectuada en instalaciones de Petróleos Mexicanos, la principal contaminante del país, para reunir a más de medio centenar de funcionarios de igual número de factorías ubicadas en el corredor Coatzacoalcos- Minatitlán.
Dicen quienes estuvieron en esa reunión que funcionarios de protección al ambiente, lejos de hacer valer su envestidura, se pusieron a disposición de industriales, a quienes invitaron a respetar las normas en la materia, siempre que les fuera posible.
“Señores, todos sabemos que ustedes contaminan, no les vamos a decir que no lo hagan, pero sean discretos, lo último del derrame de cloro al río, nos puso en aprieto y nos hace ir contra ustedes”.
Y es de creerse, si quien apoya en sus acciones ecológicas a la SEMARNAT, por ejemplo el sostenimiento de campos tortugueros en costas de la entidad, es la industria de todos los mexicanos.
Y en términos de aplicar la ley, no se puede ser parcial, ¿cómo van a sancionar a PEMEX si es la entidad que contamina, pero ayuda? Podrían decir algunos burócratas.
Y es que las estrechas relaciones entre quienes trabajan en las factorías y gente del gobierno federal dedicados a cuidar al ambiente son del dominio público.
Es como dejar la Iglesia en manos de Lucero.
Sirven los cargos para enriquecerse, recibir prebendas por permitir un sinnúmero de acciones ilegales y dañinas al ambiente.
Por cierto, los fraccionadotes de tierra, igual están arrasando con los últimos pantanos y médanos que habían persistido rumbo a la congregación de Barrillas, sin que ningún funcionario federal, estatal o municipal haga algo por detener este agravio ambiental.
Fue el jefe de bomberos Jorge García Cruz quien puso el dedo en la llaga, al acusar a constructores de provocar incendios, de asesinar especies de plantas y animales en vías de extinción en la zona.
Mucho tendrá que explicar el gobierno local con los permisos de uso de suelo, de construcción de impacto ambiental que dió a constructora Roma para que siga rellenando el pantano y acabando con las dunas.
En Coatzacoalcos reina la anarquía, los intereses de grupos están por encima de los derechos de la sociedad.
¡Hasta la próxima Referencia!