
![]() |
Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
Los atentados terroristas a ductos de gas registradas entre el cinco y 10 de este mes en los estados de Querétaro y Guanajuato revelan la fragilidad de los servicios de inteligencia del Estado Mexicano.
Es una apreciación nuestra que comparten otros sectores:
Las principales fuerzas políticas del país reclaman investigar a fondo los ataques a instalaciones de PEMEX, y acusan de incapacidad a los servicios de inteligencia del Estado por no haber sido capaces de prevenir presuntos atentados.
Y es que los servicios de seguridad del estado mexicano, parece “han dormido en sus laureles”.
Una anécdota ilustrativa refiere, cuando el alzamiento armado zapatista en Chiapas, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari vacacionaba en las playas de Huatulco, en Oaxaca. A la misma hora, fue evacuado con su familia por el Ejército.
Los encargados de la seguridad nacional y personal del mandatario se enteraron cuando ya el movimiento estaba en marcha. En Chiapas no vieron los campos de entrenamiento, los movimientos de milicianos, nada vieron.
Fue el Ejército Popular Revolucionario (EPR), una organización guerrillera que surgió entre los meses de junio y agosto de 1996 en Guerrero y Oaxaca, quien se responsabiliza de estos ataques, mediante un comunicado difundido vía Internet.
Algunas voces dudan de la autenticidad del comunicado y califican las explosiones en los gasoductos de maniobra de distracción.
Dicen que son "una cortina de humo" para desviar la atención del escándalo provocado por las declaraciones del empresario chino Zhenli Ye Gon, que aseguró que los 205 millones de dólares decomisados, fueron utilizados para financiar la campaña electoral del hoy presidente Felipe Calderón.
Idea no del todo descartable, pero las desapariciones forzadas no son nuevas.
El grupo rebelde asegura que sus ataques pretendían llamar la atención sobre dos militantes supuestamente desaparecidos en Oaxaca en mayo pasado. La Procuraduría General de la República PGR, asegura que no están en ninguna dependencia policial o penitenciaria.
Hay focos rojos por levantamientos armados en varios estados de nuestra nación, en Veracruz, se habla de la presencia de estas organizaciones armadas, en algunas zona serranas.
El Ejército de Estados Unidos tiene registrados 18 incidentes terroristas en nuestro país desde el año 2004 a la fecha.
Sin lugar a dudas, es este el más grande golpe que recibe la industria nacional y las factorías que dependen de ella.
Las explosiones recientes, paralizaron una parte importante de planta industrial del país, unas mil empresas de diverso tamaño y sector de Querétaro, Guanajuato, Jalisco y Aguascalientes sufren las consecuencias.
Un centenar de grandes empresas de Guanajuato están sin gas debido al corte del suministro desde el día de las explosiones.
Fuentes militares consultadas, saben de la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas, de hidrocarburos y electricidad dentro del país.
El Gobierno mexicano ha movilizado el Ejército y la Policía Federal para custodiar por tierra, mar y aire todas las instalaciones de Petróleos Mexicanos PEMEX y de la Comisión Federal de Electricidad CFE. Y como son insuficientes, reciben apoyo de policías de los estados e incluso, municipales.
Los efectivos militares y policiales vigilan las 11 refinerías, plataformas, redes de distribución, plantas petroquímicas, y los campos de Campeche, Tabasco, Veracruz y Chiapas, consideradas todas ellas instalaciones estratégicas.
El golpe asestado a la entidad federal fue al estómago. El gas y el petróleo mueven las industrias y traen dinero.
El petróleo es la primera fuente de ingresos de México. Según dijo el presidente, Felipe Calderón, el mes pasado, constituye el 40% de las divisas que entran en el país.
México ocupa el puesto número 14 del mundo en cuanto a reservas probadas de petróleo, con 12.352 millones de barriles, y salta al sexto lugar por producción de crudo.
A la contingencia que viven autoridades federales, su suma un factor determinante, la migración ilegal que atraviesa nuestro territorio, en busca de llegara Estados Unidos.
Fuentes del Pentágono norteamericano estiman que entre los migrantes, viajan delincuentes comunes y terroristas profesionales, muchos ya han ingresado a su territorio por México.
Los mexicanos estamos en medio de varias crisis, económica, social, política, policíaca. Pareciera que al capitán, se le hunde el barco.
¡Hasta la próxima Referencia!