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Referencia.
Pedro Cayetano
pedro@diariodelgolfo.com |
La presencia de agentes contaminantes en México, en Veracruz, no es un hecho nuevo.
El investigador de la Universidad Autónoma de México UNAM, Iván Restrepo ha advertido:”los Askareles, riesgo latente”.
En un artículo dedicado a estos residuos peligrosos destaca que hace 15 años, la Comisión Federal de Electricidad depositó en la periferia de la ciudad de Perote, Veracruz, 240 mil litros de policlorobifenilos, conocidos como askareles.
La normatividad exige que el lugar donde se almacenen estas sustancias tenga características muy especiales, con el fin de evitar cualquier riesgo de dispersión de sus ingredientes tóxicos.
Los askareles son sustancias altamente tóxicas y peligrosas para la salud y el ambiente que en el pasado se utilizaron ampliamente como aislantes y refrigerantes en transformadores y diversos equipos eléctricos.
Hoy, por adecuaciones a las leyes ambientales del país están prohibidos, como en la mayoría de los países del mundo.
En el ser humano pueden ocasionar cáncer y afectar el sistema hormonal. Sus efectos son crónicos, por lo que tardan tiempo en manifestarse; además, son muy persistentes y bioacumulables, por eso el lugar donde se almacenen debe reunir condiciones especiales.
El catedrático universitario Restrepo añade que durante muchos años en Perote, sus pobladores no supieron que tan peligrosas sustancias se encontraban en una bodega semiabierta hasta que las lluvias la inundaron en 1996 y se descubrió lo que había allí.
Aunque el mal ya se había dado, los campesinos de la región, al encontrar en sus tierras 80 tambos con una apariencia semejante a los que están en la bodega, decidieron quemarlos, para evitar el mal olor que los mismos emitían
“Oportunamente denunciamos las irregularidades cometidas por diversas instancias oficiales al permitir que los askareles estuvieran en un sitio inadecuado. Finalmente, luego de numerosas protestas ciudadanas, en marzo de 2000 las autoridades acordaron que fueran enviadas a Finlandia, pues México no cuenta con plantas para incinerar askareles, práctica cuestionada mundialmente, ya que en el proceso se generan dioxinas, todavía más peligrosas que los askareles,” explica en su artículo.
Dos años después del escándalo de Perote, otro más vino a comprobar que las autoridades seguían manejando irresponsablemente los policlorobifenilos. En los puertos de Altamira, Tampico y Veracruz existían almacenados con nombre falso 500 toneladas pertenecientes a la Comisión Federal de Electricidad. Un año antes, ésta contrató a la empresa Ecología, Consultoría y Laboratorio (Ecolab) para trasladarlas y exportarlas a Alemania. Ecolab develó una complicada red de corrupción e ineficiencia de los sectores privado y público.
Las autoridades federales, no aclararon el asunto y ninguno de los posibles responsables de violar la ley sobre la materia fue molestado.
La empresa Altecin (que dice contar con tecnología "alemana, española y mexicana" para incinerar policlorobifenilos) obtuvo de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) la licencia para establecer una planta en una zona cañera de El Higo, ubicado al norte de Veracruz.
Contó también con los permisos de la autoridad local.
Los pobladores de El Higo se enteraron de las tareas que cumpliría la planta de Altecin una vez terminada, así como de que en su interior ya había 390 tambos de askareles de 200 litros cada uno. Supuestamente la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) autorizó usarlos en "pruebas".
La población exigió tan enérgicamente clausurar esa construcción y el retiro de los tambos que la Semarnat y la Profepa ordenaron suspender la obra y trasladar los askareles a sitio seguro.
Este problema es más grave de lo que se piensa, en diversos lugares de México hay unas 20 mil toneladas de policlorobifenilos. Se desconoce si se encuentran en sitios seguros. Corresponden a la Comisión Federal de Electricidad, a la Compañía de Luz y Fuerza de Centro, a Pemex y a Ferrocarriles Nacionales.
La ciudadanía debe estar en alerta para evitar que las instancias oficiales, con su forma irresponsable de manejar los askareles, nuevamente pongan en riesgo la salud pública y el ambiente.
Sirva este caso para ilustrar los askareles hallados en la comunidad El Chapo, sin duda este depósito irregular, representa sólo uno de muchos otros tiraderos clandestinos de sustancias peligrosas.
Se hallan abandonados, al aire libre, algunos tambos están sin tapa.
Los recipientes encontrados allí dejan entrever las posibilidades de que haya habido dispersión de las sustancias tóxicas, que por este trastorno son muy altas.
En este caso urge un estudio de riesgo, a cargo del Instituto Nacional de Ecología, tal como lo exige la legislación vigente.
¿Dónde está el estudio de riesgo? La complicidad entre autoridades ambientales (federales y estatales) y la CFE es completa.
¿Qué puede hacer la sociedad cuando los responsables de hacer valer el estado de derecho y mostrar la importancia de hacer un uso adecuado del medio, han dejado de cumplir su misión?
Dado el riesgo a la población, consideramos, es preciso que intervenga la Comisión de Derechos Humanos, la Comisión de Cooperación Ambiental y la misma Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, pues la irregular presencia de un depósito de askareles, perteneciente a la CFE, en la periferia del Chapo, al sur Veracruz, constituye una violación a la normatividad ambiental vigente en nuestro país.
Por este hallazgo que presume delito ambiental urge:
Sanciones a las autoridades de la CFE, la SEMARNAP y a las autoridades del Medio Ambiente de Veracruz, responsables de la concesión del permiso para la instalación de este depósito de sustancias tóxicas sin los requisitos que establece la ley;
1) Investigación por un grupo de científicos reconocidos sobre los niveles de contaminación e intoxicación de los habitantes y recursos naturales del Chapo a causa de la presencia de askareles;
2) Traslado inmediato de los tambos de askareles a un lugar apropiado que cumpla con las normas establecidas por la ley;
3) Que la CFE dé a conocer el inventario de los sitios donde hasta ahora ha depositado estas sustancias peligrosas;
4) Constitución de un fondo financiero para atender el saneamiento de la zona contaminada y los problemas de salud que en el corto y el largo plazo se generen por causa de estas sustancias.
Ojala no sea tarde.
Hasta la próxima, Referencia.