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Contexto Politico.
Roberto Perez
roberto@diariodelgolfo.com |
Al parecer el gobierno de la ciudad no se ha percatado de lo que sucede en las colonias populares, cuando empieza a caer la noche, la delincuencia juvenil y otros no tantos, empañan la tranquilidad.
Raúl Vasconcelos Rebolledo, flamante Director de Seguridad Pública Municipal, no hace nada, y sus elementos policíacos solo se preocupan por pasar por su “mochada” para las aguas.
Y la ciudadanía de las colonias populares, principalmente las que se ubican en las partes baja de la ciudad, llámese Francisco Villa e Independencia, sufren la falta de la vigilancia.
Hasta el momento sólo ha habido algunos lesionados con arma blanca, pero la gente ya esta cansada de soportar esa creciente delincuencias juvenil, de las llamadas “pandillas”, en cada esquina se reúnen para esperar a sus victimas.
Los habitantes de ese sector estarían dispuestos a efectuar una manifestación para llamar la atención de la autoridad, pues de seguir así las cosas podrían empeorar, al grado de tomar justicia por su propia cuenta, situación que terminaría en un linchamiento popular.
De igual forma, exigen la ubicación de una caseta de policía que se ubique entre ambas colonias, pero que además los rondines de las patrullas sean constante, y que no sólo acudan a los tugurios a pedir su “mochada”.
CHISTE POLÍTICO DE CUARESMA
Al iniciar la Semana Mayor, por motivo de la cuaresma, dicen que Iván Hillman acudió a misa, precisamente al Santuario de la Virgen de Guadalupe, con el párroco Juan Robledo, fue a comulgar para expiar sus pecados.
Pero resulta que el Padre Juan Robledo, al conocer que acudió a comulgar, le dijo: “hijo, vienes a confesarte”.
Y el susodicho respondió: “Así es Padre, para estar en comunión con Dios”.
Entonces el párroco lo atajo y le recriminó: “pero hijo, para que te confiesas, sino has hecho nada”.
Y efectivamente, esa es la triste realidad que viven los ciudadanos de las colonias populares, por ningún lado observan mejorías en su entorno social, además de las carencia que sufren, también padecen de la falta de atención de la autoridad.
Aunque algunos ya resignados, comentan: “lo bueno es que en este año se van”.
Así que ahora a Iván Hillman no lo saludad con el habitual: “buenos días”, sino que le dicen: “menos días” señor alcalde.
POLITIZARON A SAN JOSÉ
Y siguiendo con el tema de la religión y sus santos, resulta que el pasado lunes 19 de marzo, durante la conmemoración de San José, fiesta istmeña que se realizó en el campo de béisbol “Miguel Alemán”, todo fue politizado por dos aspirantes a la alcaldía porteña.
Según comentan, el oftalmólogo Rafael García Bringas, de Alianza Porteña, donó un traje de gala istmeño para su posterior rifa entre las mujeres devotas de San José. Mientras que el diputado local Marcelo Montiel Montiel regalo una buena dotación de cartones de cerveza.
Es muy común que en tiempos electorales todos los aspirantes a algún cargo de elección popular aprovecharán las circunstancias para promoverse y entrar en el ánimo de los electores, así fue la cuestión en esta fiesta istmeña de San José.
DENUNCIAN A GENTE DE GONZALO GUIZAR
Los que de plano no tiene remedio son los correligionarios del aspirante a la alcaldía por el PRI Gonzalo Guizar Valladares, ya que una gente cercana y de confianza de su hermano Luis Fernando, agredió a un comensal en el restaurante “Jarocho II”.
El agresor de nombre Arturo Ceballos, fungió como jefe operativo de la delegación de Tránsito y Vialidad, durante el efímero paso de Luis Fernando en ese cargo, ya desde ahí empezaba a generar problemas, pero siempre era solapado, quien sabe por que interés.
Ahora, en este restaurante, ubicado en el malecón costero, junto a la colonia Paraíso, que por cierto es propiedad de Luis Fernando Guizar Valladares, la gente de Gonzalo a vuelve a las andadas.
Manuel Humberto Patraca López, de 36 años, con domicilio en Madero No. 320, denunció los hechos ante Alberto Torres Rivera, Agente Segundo del Ministerio Público, y en los próximos días acudirán a reforzar la denuncia los otros acompañantes del agredido.
No sólo fueron los golpes que le propinó Arturo Ceballos y otros 3 sujetos, sino que además le robaron su teléfono celular, asestaron un botellazo en la cabeza, con herida, sino que también lo amenazaron con pistola en mano.
Imagínense, si eso es ahora que no tiene el poder, que será cuando lo tengan.